Cuco Almería · Recursos · Itinerario 5 días
Un recorrido que combina la costa volcánica de Cabo de Gata, el desierto de Tabernas, el pueblo encaramado de Mojácar y la artesanía de Níjar. Base: Almería capital.
La Alcazaba abre a las 9h (entrada gratuita para ciudadanos europeos). Calcular 90 minutos para los tres recintos. La tercera cerca, construida por los Reyes Católicos sobre la mezquita original, ofrece la mejor perspectiva del litoral. Bajada a pie por la Chanca — el barrio que se asienta en el farallón bajo la fortaleza es residencial, no turístico; merece un paseo sin expectativas de servicios.
La Catedral de Almería (siglo XVI) es la única de España con troneras para artillería — un reflejo directo de los ataques berberiscos de la época. La visita lleva 30 minutos. Para comer: la zona de calle Jovellanos concentra los bares que mantienen la costumbre de la tapa gratuita con cada consumición, poco habitual ya en el resto de Andalucía.
Los Refugios de la Guerra Civil (acceso martes a sábado, 10:30h–13:30h; €3 general, €2 reducida) son 4,5 km de túneles excavados bajo el centro entre 1937 y 1938 para proteger a la población de los bombardeos. El tour guiado cubre 1 km de red. El Cable Inglés — viaducto de hierro victoriano de 1902 junto al puerto — cierra el día sin necesidad de entrada.
Salir antes de las 9h en temporada alta. San José (55 km desde Almería capital, 50 min) es la base logística del parque: gasolinera, supermercado, alquiler de kayaks. En julio y agosto, las pistas de acceso a Los Genoveses y Mónsul están cortadas al tráfico — el parque gestiona buses lanzadera desde San José.
Los Genoveses es la playa más extensa del parque (casi 1 km), con arena fina y sin servicios; hay que llevar agua y comida. Mónsul, con su roca volcánica característica emergiendo de la arena, es fotogénicamente la más reconocible del parque. En temporada baja se accede directamente en coche.
El camino de costa entre San José y el Faro de Cabo de Gata (20 km) pasa por el mirador de la Vela Blanca y las Salinas. Las Salinas de Cabo de Gata son una laguna salina somera donde en otoño e invierno sestean flamencos rosados en grupos de hasta varios centenares. El faro marca el extremo sur del parque.
Tabernas está a solo 32 km de Almería capital (23 min por la A-92). El paisaje de badlands — barrancos de arcilla amarilla sin vegetación, ramblas secas, cárcavas erosionadas por lluvias torrenciales — es el resultado de un clima extremo: menos de 200 mm de lluvia anuales y temperaturas que superan los 45 °C en verano. No hay equivalente en el continente europeo.
El desierto acogió más de 150 producciones entre los años 60 y 80: Lawrence de Arabia, la trilogía del Dólar de Leone, Indiana Jones y la última cruzada. Dos estudios mantienen los decorados como parque temático.
Más allá de los estudios, la rambla principal de Tabernas puede recorrerse a pie en los meses frescos. Los barrancos secundarios guardan capas de sedimento marino — el desierto fue fondo de mar en el Mioceno. El pueblo de Tabernas, encaramado sobre un cerro con castillo medieval en ruinas, vale una parada de 20 minutos antes de volver.
Níjar (34 km de Almería, 28 min) tiene dos caras. La primera es el Barrio Alfarero: talleres abiertos donde se fabrican las jarapas (alfombras y colchas de tela reciclada, técnica árabe que sobrevivió en el sureste español) y la cerámica chinada con esmalte en negro y verde sobre fondo blanco. Las tiendas venden piezas hechas en el propio taller — no importaciones.
Níjar es la puerta de entrada al sector norte de Cabo de Gata, diferente del sur que se visita desde San José. La costa entre Las Negras y Agua Amarga tiene caletas de acceso difícil y casi sin turismo organizado. Las Negras — pueblo de pescadores con cala de guijarros oscuros — es un buen punto de almuerzo con pescado del día.
Desde Agua Amarga, un sendero de 20 minutos llega a la Cala de Enmedio: aguas de color inusual para el Mediterráneo, fondo de posidonia, sin servicios. Es el tipo de rincón que desaparece con el tiempo a medida que se populariza. En temporada baja es accesible sin aglomeración.
Mojácar pueblo (90 km de Almería, 1h por la A-7) es un caso singular: en 1960 tenía 800 habitantes y estaba en proceso de despoblación. El alcalde convocó a artistas internacionales ofreciéndoles casas prácticamente abandonadas a cambio de que vivieran y trabajaran allí. La estrategia funcionó — el pueblo se repobló, y el tejido de calles árabes intactas del siglo XV sobrevivió porque no hubo presión urbanística para modernizarlo.
Mojácar Playa, a 3 km del pueblo, tiene 17 km de costa con varias calas más tranquilas al norte y al sur del núcleo turístico. La Cala del Pirulico, con un arco de roca que enmarca una isleta, es la más fotografiada. Bordenares, 300 metros de canto rodado hacia el sur, rara vez aparece en guías.
La vuelta por la A-7 costera es más lenta pero más paisajística que la autovía interior. Si hay tiempo, parada en Garrucha — pueblo pesquero con cofradía activa — para comprar gambas frescas de vuelta.