Quien la padece nota que es insaciable y tiene que comer sin parar todo lo que pille. Jamás desaparece la sensación de hambre atroz, y busca comida donde sea, utilizando engaños y trucos para conseguirla. Es la eterna sensación de hambriento, el llamado sindrome de Prader-Willi. Es una enfermedad genética, consistente en un defecto en el hipotalamo, que se traduce en eso, unas ganas enormes de comer, entre otros problemas. En los últimos veinte años se ha avanzado mucho su diagnóstico precoz y tratamiento, que implica a varios especialistas. Pero fuera de las grandes ciudades aún hay casos que se diagnostican tardÃamente. Esta enfermedad afecta a un niño o niña de cada 15.000 nacidos. Y su consecuencia es un cuadro clÃnico caracterizado por un retraso mental leve asociado a distintos problemas fÃsicos, entre los que destaca la falta de sensación de saciedad que provoca una hiperfagia (obsesión por comer). Las personas afectadas por el sÃndrome de Prader-Willi tienen unas caracterÃsticas que permiten sospechar de esta enfermedad en las primeras etapas de la vida: sus ojos son almendrados y su boca es pequeña, con el labio superior fino y las comisuras bucales hacia abajo. Y los varones pueden tener los testÃculos en el abdomen, sin que hayan descendido al escroto, lo que se conoce como criptorquidia. Junto a estos rasgos fÃsicos, existen otras señales de alerta antes de nacer y durante el parto. Los niños afectados experimentan un hambre voraz y son incapaces de controlarse ante la comida. «No se notan satisfechos porque tienen un fallo en el centro de saciedad del hipotálamo». Son insaciables, engullen todos los alimentos que reciben, buscan comida por doquier e, incluso, inventan estratagemas y engaños para obtenerla. Su conducta se altera por esta terrible necesidad de comida y es especial: «de pequeños son agradables, parlanchines, pero también muy tozudos y mienten para convencer y conseguir la comida», detalla. El problema no acaba ahÃ. A la obsesión por comer hay que sumarle que tampoco queman calorÃas y tienen una baja estatura, lo que se traduce en una segura obesidad.















parece mentira pero justamente hoy estoy con el sindrome bien activado, he comido al rededor de 14 galletas ya y mi comida ordinaria… otros dÃÂas no logro ni terminarme la segunda galleta
Hay dÃÂas en que me suele apetecer mucho el chocolate y hasta que no como algo que lleve chocolate tengo una mala leche….pero tan a lo bestÃÂa como dices gracias a dios no me ha pasado nunca, al contrario, lo que no quiero es comer mas!!!
El que tenga este problema tiene que pasarlo realmente muy mal.
vaya tela, pobrecitos no? engañara para conseguir comida, la verdad es que es mu fuerte…
Un beso!
Una enfermedad horrorosa sin duda, no hay nada más angustioso que no saciarse. Y eso sin contar los efectos secundarios sobre la salud que debe tener…
me voy a comer.. ahora vuelvo..
que brutal no? como es eso de que los niños tienen los testiculos en el abdomen? joder macho, realmente eso se denomina enfermedad? yo creia que el tener o no hambre de comer provenia desde el estomago, no de la cabeza.
El comer a todas horas, no tiene por qué ser un sintoma de esta enfermedad. Hay personas que por el número de calorÃÂas que necesitan para desarrollar su actividad diaria, comen cantidades exageradas, o se pasan todo el dÃÂa comiendo… pero su aspecto fÃÂsico es de todo lo contrario.
Una dieta sana, no quiere decir que estemos a base de zanahorias u otras “cosas verdes”. Hay que comer de todo con moderación, y hacer ejercicio fÃÂsico, para mantener el cuerpo en forma (y al mismo tiempo la mente… que parece que no es importante… pero sÃÂ, lo es y mucho).
Muy interesante el post…
Un bisou. Dhar.