Bastante desgracia les cayó a los americanos con los atentados del 11-S, que ahora encima esto. El debate sobre las enfermedades provocadas por el aire que se respiraba en el lugar de los ataques del 11 de septiembre de 2001 continúa: expertos afirman que quienes ayudaron en las tareas de rescate están muriendo ahora. Después de cinco años, algunos doctores han establecido que sà existe una relación entre el área del desastre y las enfermedades respiratorias crónicas. Un estudio publicado el año pasado por el principal programa especializado en darle seguimiento a los trabajadores que participaron en las tareas de remoción de escombros de las Torres Gemelas, halló que casi un 70% podrÃa tener problemas respiratorios para el resto de su vida. Pero los expertos han tomado más tiempo en relacionar oficialmente las muertes por la exposición al aire en el lugar, señalando que es fácil malinterpretar que algunas enfermedades, como el cáncer, puedan estar relacionadas con la zona de desastre cuando hay otros factores en juego. Hasta el momento, dos muertes han sido relacionadas con firmeza a la exposición de la nube tóxica que cubrió el sur de Manhattan después del desplome de las torres, donde murieron casi 3.000 personas. La familia de Felicia Dunn-Jones, que murió de sarcoidosis _ una inflamación de los pulmones, un año después de haber escapado con vida de las Torres Gemelas, fue indemnizada con 2,6 millones de dólares por Kenneth Feinberg, supervisor del fondo de compensaciones para las vÃctimas del 11 de septiembre. En abril, un médico legista de Nueva Jersey concluyó que el fallecimiento del detective retirado James Zadroga en enero de 2006, estaba “directamente relacionado” con su trabajo en el lugar del desastre. Feinberg, que ha compensado a más de 2.000 personas enfermas después de los ataques, dijo que habÃa rechazado muchos casos de cáncer. Pero para el esposo de la paramédica Deborah Reeve, que no era fumadora, el caso es muy claro. Afirma que su esposa murió el 11 de septiembre, pero no lo sabÃa hasta su muerte efectiva por cáncer en marzo de 2006. Según un recuento extraoficial sobre el número de trabajadores que han muerto a raÃz del 11 de septiembre ha aumentado considerablemente. Según un abogado que ha demandado al municipio de Nueva York y a los contratistas que supervisaron la remoción de escombros, el número de muertes en 2006 se cuadriplicó a 90 personas, de las 20 iniciales, indicó el abogado David Worby. La senadora demócrata Hillary Clinton, aspirante a la presidencia, y otros legisladores han dado su respaldo a los trabajadores del desastre de las Torres Gemelas y han exigido mayor financiamiento federal para su tratamiento médico. Los demandantes, que trabajaron en el lugar del desastre de una manera u otra, fallecieron de los males que actualmente son familiares entre los miles de enfermos: sarcoidosis, mesotelioma y males pulmonares. Entre ellos se incluye a Reeve, que trabajó cuatro meses en la morgue del lugar, y a la monja Cynthia Mahoney, de 54 años, que ofició durante seis meses en el lugar, a menudo bendiciendo los restos de las vÃctimas halladas entre los escombros. VÃa otras fronteras. Bueno, pues podeis desahogaros y expulsar lo que opina vuestra mente sobre el 11-S. No solo te matan, sino que ahora te rematan con estas enfermedades.















Siempre llueve sobre mojado y parece que las desgracias se ensañan en los mas desgraciados otra vez.. al margen de que sean americanos, rusos o tahilandeses.
Besos